Ad vitam aeternam, de Thierry Jonquet

Editorial: Byblos

Nº de páginas: 330

Género: Ficción/Realismo mágico

RESUMEN DEL LIBRO

«Anabel, joven ex toxicómana y ex presidiaria, trabaja en un establecimiento en el que se realizan piercings y tatuajes, y en donde conoce al respetable señor Jacob -un tipo sombrío que le recuerda un nefasto episodio ocurrido hace años-.

Cuando la relación entre el venerable señor Jacob y Anabel empieza a cuajar, un tal Ruderi sale a la calle tras pasar los últimos cuarenta años de su vida en régimen penitenciario. Intrigada por descubrir la verdadera identidad de este misterioso personaje, una infeliz millonaria encarga a una asesino a sueldo que siga al viejo Ruderi.

En realidad, un secreto inmemorial une las vidas de todos estos sujetos, perdedores natos que se mueven sobre un escenario mágico y salvaje, tenebroso y cruel, en el que la vida pende de un hilo.»

OPINIÓN DEL LIBRO

Desde que el hombre comenzó a arrastrarse por el fango, en tiempos remotos, la muerte siempre ha sido un ser de doble filo. Es el ultimo puente a cruzar, el lugar de donde no se puede volver, un lugar donde las personas temen llegar, de una forma tan brutal, que muchas se convencen de que jamás llegarán, aplastando su existencia hasta lo más profundo de su mente. En cambio, por otro lado, existe esa fascinación, ese embeleso que a tantos ha cautivado, el más allá, el dolor que puede acercarte a ella…

La novela nos presenta a una joven, Anabel, gris y consumida, en un lugar deprimente, al que llego tras una vida cuanto menos azarosa. En este punto, nos podemos parar a pensar y decir: ¿Se puede considerar que vive?

Este es uno de los puntos mas fuertes de la historia, la dicotomía entre la vida y la muerte, y en especial ese brillo con que se rodea a la muerte, no solo desde el punto de vista de la tristeza y la filosofía sino también el lado “natural”, como una fuerza de la naturaleza, imposible de detener, pero que al mismo tiempo crea y se confronta la vida, como una fuerza que nos lleva a combatir contra ella, inútilmente, pero en parte, es eso lo que nos hace ser humanos.

Comenzamos con un personaje en ruinas, un espantajo que se limita a reaccionar ante los estímulos, pero que a medida que la trama se consolida, gracias a su relación con otro de los personajes principales, el señor Jacob, algo en su interior comienza a removerse.

Este personaje, muestra el punto de vista de alguien viejo, calmado y sabio, pero que posee una fuerza motriz digna de admiración, mostrándose casi como un padre que guía y cuida en cierta manera de nuestra protagonista, marcando ese punto de contradicción que permite avanzar la trama.

Aunque pueda considerarse simplemente como una novela de ficción, existe también cierta pincelada de fantasía, o realismo mágico, consigue darle una capa de posibilidades desconocidas, logrando que la historia se cierre de una forma maravillosa.

Es una novela totalmente recomendable, ligera a la par que profunda, perfecta para hacer pensar sobre la vida y lo que hay más allá.

“…-Sí. Desde la noche de los tiempos los hombres han buscado representarla de distintas formas, con diversos atavíos. Los que usted conoce, los que le son más familiares, los que se han impuesto en Occidente desde hace algunos siglos apenas, la muestran como un esqueleto, a veces armado con una guadaña. Como si sus pobres víctimas humanas volvieran a crearla a su imagen, incapaces de imaginar otra cosa que un doble de sí mismas, un doble descarnado. Pues bien, yo, Anabel, la veo de otro modo. He tenido tiempo para pensar en ello. La imagino como uno de esos agujeros negros de los que hablan los astrofísicos. Una nebulosa oscura, recogida en sí misma. Ella está ahí, agazapada en algún rincón del cosmos, al acecho…”

PUNTUACION: 8

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