VOLVER A CANFRANC

TITULO: Volver a Canfranc.
AUTOR: Rosario Raro.
GÉNERO: Aventuras, novela histórica.
EDITORIAL: Planeta.
NÚM. DE PÁGINAS: 503.



Bueno hoy os presento un libro con el cuál no me siento indiferente con su autora, además de buena escritora y profesora, persona con gran capacidad humana y que sabe hacer bien su trabajo y sobre todo transmitirlo. Lo digo con conocimiento de causa, ya que tengo el gran placer de conocerla.
Rosario Raro es una escritora valenciana nacida en Segorbe, provincia de Castellón, doctora en Filología, estudió Técnicas de Escritura Creativa en Perú, donde vivió durante una década, además dirige desde su fundación en la UJI (Universidad Jaime I de Castellón), el aula de escritura creativa e imparte cursos sobre esta materia para distintas instituciones. Su ultima novela es «Desaparecida en Siboney». Su obra ha sido traducida a numerosos idiomas y reconocida con numerosos premios.



SIPNOPSIS:

El libro nos cuenta la historia, con el marco incomparable de la estación de tren olvidada y abandonada hace años de Canfranc, en los Pirineos, del francés Albert Le Lay (Laurent Juste, en la novela) jefe de la aduana internacional de la estación de Canfranc y jefe del grupo de la Resistencia de la zona siendo su intervención en ese puesto fronterizo fundamental para salvar muchísimas vidas.

Su objetivo y misión era provocar apagones todas las noches en la estación, desde el control del cuadro de luces, para que pudieran llegar en la clandestinidad fugitivos, casi todos ellos judíos que escapaban de la barbarie nazi. Todo ello con la mirada y seguridad atenta de los alemanes destinados en la ocupada estación.

Albert esgrimía para justificar los apagones, que había una bajada de tensión en la línea por sobrecarga que suponía el abastecimiento de las maquinas francesas que funcionaban con electricidad frente a los trenes españoles que todavía funcionaban a vapor. Una excusa que no sabría hasta cuando le iba a seguir funcionando.

En la novela también hay otros protagonistas, héroes que protagonizan historias de amor, de superación, de valentía…

Esteve Durandarte, contrabandista y bandolero que consigue hacer llegar a la estación a los judíos extenuados y cansados, a través de las montañas y Jana Belerma una camarera que trabaja en el hotel internacional de la estación y que ayuda a esconder en una habitación fantasma del hotel y montar en el tren destino a su libertad a los judíos. Didier obrero de vías y obras, Montlum el ayudante de panadero…todos juntos arriesgarán sus vidas para devolverles la libertad.

Pero el gran trasfondo de la historia es lo que se esconde detrás, en el marco histórico, ya que en la Segunda Guerra Mundial por esta estación llegaban y pasaban los trenes alemanes cargados de oro.

En este libro también nos sorprende las historias de muchas otras personas anónimas que se jugaron la vida para ayudar a otros a huir de la barbarie, que representa el propio ser humano.

«La esperanza no puede perderse ni siquiera en último lugar».

CONCLUSION:

Canfranc fue un enclave estratégico decisivo para la liberación de Europa de la ocupación alemana y el fin del Tercer Reich. La estación fue escenario del paso de cientos, quizá miles de personas que querían huir, en su mayoría judíos, tratando de poner su vida a salvo, escapando del horror nazi. Canfranc era la puerta de su libertad hacia su destino en el puerto de Lisboa, para proseguir viaje hacia América.

Laurence fue un héroe de guerra, pero no quiso ningún reconocimiento, rechazó todos los honores y condecoraciones que guardaba en un cajón, llevando una vida muy discreta. El general De Gaulle le ofreció ser ministro, él lo rechazo y lo único que pidió fue que lo volvieran a destinar a su antiguo puesto de jefe de la aduana internacional. Eso es lo único que pidió, Volver a Canfranc.

«Desde hace años, aquellas personas que cruzaron esta terminal siendo niños vuelven a Canfranc desde Estados Unidos, el resto de América y otros países que los acogieron, para mostrarles a sus hijos y a sus nietos el lugar por el que escaparon, las montañas del Pirineo, pero sobre todo para que convivan unos días con los descendientes de quienes les ayudaron a alcanzar la libertad, aquella estirpe de héroes de ambos lados de las montañas, gracias a quienes sobrevivieron. Esta es su historia.

LA ESTACIÓN DE CANFRANC:

La estación de Canfranc es digna de conocer y visitarla porque tiene una gran historia:

Canfranc es un municipio del Valle de Canfranc, comarca de la Jacetania en la provincia de Huesca (Aragón).

Escondido tras altos pinos se encuentra el majestuoso edificio de la Estación Internacional de Canfranc, edificio que, tras muchos años abandonado, hoy en día se encuentra en rehabilitación después de su compra por parte del gobierno de Aragón.

La construcción de la estación no fue nada fácil, una vez terminado el túnel , comenzó el acondicionamiento de la plataforma en la que se construiría la playa de vías y el propio edificio de la estación, el edificio es de estilo modernista, asemejado a los palacios del S.XIX franceses. Se utilizaron materiales muy novedosos para la época. Tiene 241 metros de longitud,3 alturas y 365 vanos entre puertas y ventanas.

En el edificio se unificaban todos los servicios y todos por duplicado ya que mitad de la estación era española y la otra mitas era francesa. Aduanas, correos, servicios médicos ,seguridad…en el edificio existía tambien un hotel. Con esto se quería dar buena impresión de España al viajero por eso se uso materiales novedosos y las ultimas tecnologías.

Pero su mayor esplendor del hotel y la estación la alcanzó en la segunda guerra mundial, cuando Alemania en 1942 se hizo con el control de Francia, la parte francesa de la estación pasa tambien a manos alemanas. En esa época se montó una gran red de espionaje con la que se hacia llegar información de Francia a Inglaterra a través de Canfranc.

Una vez terminada la guerra, el general Franco, por miedo a una posible invasión decide tapiar y bloquear el túnel de Somport y asi permaneció cerrado cinco años.

Francia perdió entonces interés por la estación por diverso motivos pero en 1970 un tren francés que descarrilo y hundió unos de los puentes de la línea hizo que Francia tomara la decisión de dejar de utilizar la línea lo que supuso el declive total y abandono de Canfranc. Hoy en día se esta rehabilitando y existe la esperanza de que esta línea vuelva a abrirse.

La gente al ver la imponente estación se sentían sobrecogidos por su magnitud y armonía.

«Parece un animal dormido, el más grande del mundo».

OPINIÓN:

Sorprendente es la forma en que esta historia sale a luz, un conductor de autobuses en su rato de descanso, paseaba entre las vías de la estación cuando se encuentra unas cajas volcadas y abiertas y cientos de papeles volando por el paraje, estos papeles eran notas de los alemanes que tomaban y apuntaban todo lo que llevaban y cargaban los trenes, cargamentos de oro y otros enseres que eran usurpados a los judíos en los campos de concentración. Ahí empieza la investigación y desgranaje de esta historia.

La autora nos adentra a conocer una historia llena de aventuras y espionaje dentro de un marco incomparable de una estación majestuosa y abandonada ,yo la conocí a través de este libro y adentrarnos en la historia real y novelada que es lo que nos cuenta en este libro.

La novela mezcla realidad y ficción quedando bien fusionadas las historias. La escritora nos presenta un trabajo muy bien documentado y bien argumentado. Es un canto a la esperanza, es como la autora nos describe la estación y el maravilloso entorno que la rodea.

Ahora coged el tren y… ¡¡¡¡nos vemos en Canfranc!!!!!

PUNTUACIÓN: 8/10.

Finalmente, invitamos a todos los lectores a unirse al grupo de lectura que tenemos en telegram  http://t.me/ClubDelLibrooo.

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